martes, 26 de junio de 2012

PLAYBOY Argentina - Enero 2012 - Paulita Ferrari


 


Paulita Ferrari desnuda en Playboy
 
Paulita Ferrari se desnuda para Playboy haciendo gala de la putez que la caracteriza. “Me gusta posar para fotos desnuda mostrarme sexy y poner cara de pícara” dice la morocha con las tetas al viento, “siempre me piropean las tetas primero, pero después al verme me halagan la cola también.” La morocha es un caso único en el mundo: una paseadora de perros que se convirtió en gato. “Obvio que me ofrecen dinero por sexo” dice la morocha con una sonrisa que deja claro que no rechaza a nadie que se ponga con la tarifa, “sexualmente soy una mina muy abierta.” Pero el tajo que se ve en las fotos está mucho más cerrado de lo que podría esperarse y la morocha dice que no tiene tanto uso. “Empecé a tener sexo muy tarde, mi primera vez fue a los 17 años” explica Paulita, “pero recuperé el tiempo perdido, ahora no le digo que no a nada.”

El papo de Paulita no miente: por esa posnet pasaron la tarjeta muchos clientes!
Con las manos en la cintura, tetas al viento y actitud desafiante, Paulita Ferrari hace alarde de su putez pelando concha en Playboy. “Soy una mina muy caliente” afirma la morocha con putez militante, “me fascina el sexo, me gusta complacer y que me complazcan a fondo.” Y ya sabés cómo es el negocio: a Paulita la tenés que complacer en especie. “Obvio que me ofrecen plata por sexo” dice Paulita, “son muchos los que saben que soy paseadora de perros y me llaman para que les pasee el caniche.” 

Paulita es una viciosa del sexo, pero aclara que a pesar de ser una paseadora profesional no siempre se deja meter el perro. “No me gustan los tipos vuelteros, egocéntricos, depresivos, estructurados o mentirosos” explica la morocha, “necesito que un hombre sea caballero, vaya de frente y que tenga mucha química.” Y mucha guita, porque ahora que Paulita salió en Playboy, por la vieja tarifa de u$s 250 no te muestra ni las tetas. “Aplasto con mi delantera, para mí La Serenísima no es competencia” se jacta la morocha, “con las lolas enloquezco a los hombres porque como podés ver La Serenísima no es competencia para mí.” Y son pocas las que pueden competir en putez con Paulita, una morocha que no se come ni media porque en la cama se las come todas. “Me gusta hacer de todo, en el sexo no le digo que no a nada” confiesa Paulita, “la verdad que sexualmente soy muy abierta.” Pero para una mina tan abierta, el papo se ve bastante cerrado: con el traqueteo que tuvo, cualquiera pensaría que la concha de Paulita Ferrari iba a estar abierta como una empanada árabe, pero el tajo en las fotos de Playboy es más propio de una corredera de posnet que de una concha de uso profesional. “Me gusta mostrarme sexy en las fotos, poner cara de pícara y hacer varias posiciones” dice Paulita con cara terriblemente petera, “también me gustan los tríos, yo siempre estoy lista para poner el pecho a lo que venga.” Y a veces lo que viene es otra nenita. “Estuve con chicas y no estuvo nada mal, es divertido” reconoce Paulita, “pero igual necesito un hombre que me haga gritar.” Es que la morocha empezó su carrera gritando, porque a diferencia de otras que quieren un anillo de oro para entregar el de cuero, Paulita habilitó la colectora antes de inaugurar la autopista. “Tardé mucho en tener mi primera relación” explica Paulita con una sonrisa, “fue a los 17 años y recuerdo que tenía tanto miedo que la primera vez fue por la cola!” La morocha arrancó para el orto, pero seguro que el pibe acabó re bien: fijate abajo qué colita peló Paulita!

Paulita Ferrari se agarra las tetas en la cama y te mira como preguntando qué esperás para hacerte una turca. “En la cama aplasto con la delantera” advierte la morocha, “me gustan los hombres que van al frente y saben besar, si son atentos no digo que no a nada, mi frase favorita es que nada es imposible, sólo lleva más tiempo.” Y más guita, porque con Playboy aumenta la tarifa.



Paulita Ferrari pela airbags de competición

Paula Ferrari es una morocha que hace honor a su apellido: es rapidísima pero muy cara, aunque los que la alquilan para correrla dicen que ver esos airbags absorber el golpeteo bien vale la tarifa. “La Serenísima no es competencia para mí” dice la flaca agarrando esas enormes cabezas de enano, “tengo una delantera que uso para enloquecer a los hombres.” Y a mujeres también, porque si el billete lo justifica, esta Ferrari cambia de escudería. “Probé de estar con chicas” reconoce la tetona, “pero siento que me falta un hombre en el medio que me haga gemir.” Las tetas de la morocha garantizan alta demanda turquera, pero igual la morocha tiene un curro alternativo: cuando nadie le tira los perros, la morocha los saca a pasear. “Soy paseadora de perros porque me encantan” asegura la tetona, “pero pagan muy poco, por eso estoy en un book y hago desfiles.” Llamen a Animal Planet: un gato pasea perros!
Esta Ferrari viene equipada con airbags de competición. “Estoy lista para poner el pecho para el campeonato” dice Paulita.

Son muchos los que aseguran que los gatos no se llevan bien con los perros, pero Paulita Ferrari desafía la sabiduría popular. “Soy paseadora de perros” dice la morocha cuando le preguntan de qué labura, “me encantan los perros, pero como para pasearlos me pagaban solamente ocho pesos la hora empecé a buscar otros trabajos.” Y con 110 centímetros de tetas, no es difícil imaginar el trabajo que le ofrecieron — al toque publicaron sus servicios en un book. “Yo venía paseando perros desde chiquita” dice Paulita en tono inocente, “pero un día con una amiga fuimos a hacer un casting para desfilar y quedé en el book.” Y así Paulita pasó de cobrar ocho pesos la hora por pasear perros a cobrar 250 dólares la hora (posta) para pasear esas terribles tetas por donde más te guste. “Soy de jugar mucho con mi delantera” dice Paulita de sus gemelas turqueras, “sé que eso a los hombres los pone como locos.” Y no es para menos, porque ver esos 110 centímetros de cerca causa un fuerte impacto, que por suerte los mismos airbags amortiguan. “La Serenísima no es competencia” se jacta Paulita, “siempre me piropean mucho las lolas.” Es que con esa delantera la morocha le puede hacer partido a cualquier futbolista. “Los jugadores de fútbol son todos muy lindos pero todavía no conozco a ninguno” dice la tetona, “quizás ahora con estas fotos aparezca alguno, yo estoy para ponerle el pecho al campeonato.” Y con tal de practicar el deporte de las sábanas, Paulita no tiene problemas en cambiar de equipo. “Probé de estar con chicas y la verdad no estuvo nada mal” dice reconociendo su propensión fiestera, “pero igual me hace falta un hombre en el medio para que me haga gemir suavecito.” Pero vos dale duro, porque con esos airbags Paulita resiste cualquier impacto!

Paulita Ferrari se pone en cuatro para que veas que es una jugadora completa y no sólo te la puede parar de pecho sino también de puro orto. “Todos empiezan piropeándome las lolas, pero después me terminan halagando también la cola también” se vende la morocha, “aunque mi fuerte es la delantera, soy una jugadora de toda la cancha.” Y a pesar de su habilidad de jugar con la pelota parada, Paulita dice que todavía no se le acercó ningún jugador. “Los jugadores de fútbol son muy lindos pero todavía no conocí a ninguno” dice la aspirante a botinera, “quizás ahora con las fotos aparezca uno, yo estoy para ponerle el pecho al campeonato.”



PAULA FERRARI
Revista Maxim octubre 2011



Maxim de noviembre 2010
ENTRAR ACA

H Extremo de marzo 2011
ENTRAR ACA


ENLACES/FUENTES:
http://www.notiblog.com/category/paulita-ferrari/
http://www.zonadeforos.com.ar/forums1/showthread.php?t=214665
http://www.zonadeforos.com.ar/forums1/showthread.php?t=214384